Una entrevista de Luis Rajadel

Nació en Torres del Segre (Lérida) hace 69 años. Fue catedrático de estratigrafía en la Universidad de Baleares hasta su jubilación.

¿Como experto, qué destacaría de la geología turolense?

Lo que más me atrae es la calidad de los afloramientos. Es un lugar único para la investigación geológica por la escasa cobertura vegetal, que en otros lugares impide acceder a la información.

Acaba de recibir en Canadá la Medalla Sorby, el galardón más preciado en el campo de la sedimentología –el estudio de los estratos geológicos–. ¿Cómo le sienta ser el primer español en recibirla?

Recompensa la labor científica de toda mi vida. Es un premio a mi trayectoria y a las aportaciones en aspectos generales de la sedimentología.

¿Qué se puede aprender del estudio de los sedimentos?

Las calizas muestran capas que presentan variaciones y yo estudio a qué se deben. La historia de la tierra y de la vida quedan reflejadas en los sedimentos. La caliza registra las condiciones climáticas y cómo han evolucionado, también revela la presencia de gases en la atmósfera y el impacto de los seres vivos.

Tras estudiar ese registro defiende, en contra del criterio mayoritario, que ni entramos en una fase de calentamiento global de largo alcance ni que el actual aumento de la temperatura planetaria sea responsabilidad del CO2.

Son, desde mi punto de vista, dos errores.

¿Por qué llega a esa conclusión?

El calentamiento actual es de muy corto recorrido. Si cogemos el Cuaternario con sus periodos glaciares (fríos) e interglaciares (cálidos), estos siempre han sido más calientes que el actual. El óptimo climático tras la última glaciación llegó hace 10.000 años y, desde entonces, la tendencia a largo plazo es de enfriamiento. El sol tiende a menos actividad y esta condición se dio en periodos de temperaturas bajas. Vamos en esa dirección.

¿En contra de la opinión de quienes auguran un calentamiento global?

Así es. Y el enfriamiento se debe al descenso de la actividad solar.

¿Cuál es el papel del CO2 en la evolución climática?

Hay muchas causas de la evolución de los climas, algunas desconocidas. Pero, si se establece una correlación entre concentración de CO2 y temperatura, no encajan para nada. Hay momentos en que sube el CO2 y la temperatura baja. No hay relación.

Entonces ¿por qué existe consenso social en sentido contrario?

En la ciencia no hay tal consenso, sino un debate permanente. El consenso es solo político.

Le veo muy negacionista.

El clima ha cambiado siempre y lo ha hecho sin nuestra intervención.

Entonces, ¿podemos estar tranquilos porque no somos causantes de un cambio climático de largo alcance?

Ni de largo ni de medio ni de corto alcance.

¿A qué responden las visiones apocalípticas sobre el clima futuro por culpa del CO2?

Eso que lo aclaren los políticos.

¿Qué interés pueden tener los políticos en declarar la guerra al CO2 y a la quema de combustibles fósiles que lo genera?

Hay una razón. Más de la mitad de las reservas de petróleo del mundo están en el Golfo Pérsico y una cuarta parte del consumo del planeta pasa por el estrecho de Ormuz. El suministro es frágil y el mundo occidental quiere independizarse de esa fuente de abastecimiento energético.

¿Se trata, por lo tanto, de propaganda para justificar el paso de una energía basada en los hidrocarburos a las alternativas?

En mi opinión, sí. Los precios actuales están condicionados por los conflictos entre suníes y chiitas. El mundo árabe marca el precio. Hay que librarse de esa dependencia y de esa inestabilidad.

A Teruel la guerra contra el CO2 le toca muy de cerca con la amenaza de cierre que pesa sobre la central de Andorra por sus emisiones.

Obedece a motivos políticos, pero no tiene sentido. La mayoría de los vegetales está a mitad de su rendimiento para procesar este gas y si se duplica la concentración de CO2 crecerán el doble.

¿Pero cómo hemos llegado al consenso contrario? 

El CO2 se disuelve mejor en el agua de los océanos con bajas temperaturas. Al enfriarse el mar, diluye el CO2 y lo rebaja en la atmósfera. Es así de simple. La correlación que mostraba Al Gore estaba invertida en causa y efecto. El calentamiento se adelanta a la concentración de CO2 y no al revés.

¿El CO2 es, pues, inocente?

Totalmente.

¿Le han dado problemas sus planteamientos contracorriente?

Sí. Por ejemplo, en un debate de La 2, al que fui invitado, no pude exponer mis argumentos por el griterío que había en contra.

Fuentes:

Una entrevista de Luis Rajadel: Luis Pomar: “El Co2 no causa el cambio climático”. Temas relacionados a este artículo: Club de Roma, Trato Verde Cambio climáticoManipulaciónQue causa el camibo climático.

Los contenidos publicados son responsabilidad de su autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de Planeta Libre

Compartir esta publicación

Videos
Posts recientes
Este momento crucial
Vídeo
Sobre nosotros

Desenredarse de este mundo de (propaganda) no es fácil. Requiere tiempo. Requiere trabajo. Requiere una curiosidad profunda y sostenida acerca de lo que realmente está sucediendo debajo de toda la confusa charla mental, acerca de lo que la vida realmente es debajo de todas las historias que nos han contado.

Newsletter

Suscríbase a nuestro boletín mensual para mantenerse actualizado

Te puede interesar

No hay crisis climática: la historia nos muestra que la Tierra ha visto cosas mucho peores

La ciencia del clima ha sido tan sofocada por el fanatismo ideológico que se está volviendo difícil encontrar un análisis objetivo normal en estos días. Cualquier dato que contradiga la narrativa del cambio climático provocado por el hombre está rodeado por una máquina giratoria que descarta la información o la oscurece en una avalancha de propaganda sobre el calentamiento global, inoculando al lector mucho antes de que tenga la oportunidad de digerir las noticias de que tal vez el cambio climático no es lo que parece.
Cada vez que se informan altas temperaturas en los EE.UU. o Europa, los medios exageran las noticias en teorías descabelladas sobre el Apocalipsis climático, pero la historia meteorológica sugiere que el pánico es fabricado en lugar de justificado. 

Un siglo de experimentos militares secretos con humanos

Decenas de miles de personas participaron sin saberlo en pruebas de armas químicas, bacteriológicas y drogas en EE UU y Reino Unido.
Desde la creación del complejo ultrasecreto de Porton Down, en la I Guerra Mundial, más de 20.000 personas participaron en miles de ensayos con gas mostaza, fosgeno, sarín y otros agentes nerviosos, ántrax, Yersinia pestis (la bacteria de la peste), mescalina, ácido lisérgico y otras drogas.
Porton Down fue el corazón del programa de armas químicas y bacteriológicas del Reino Unido. En sus 2.500 hectáreas de terreno se levantaron laboratorios para una pléyade de fisiólogos, patólogos, meteorólogos… venidos de las mejores universidades británicas como Oxford, Cambridge o el University College de Londres.

Disonancia cognitiva: la teoría que explica el autoengaño

La relación entre la mentira y la disonancia cognitiva es uno de los temas que más ha llamado la atención de los investigadores. El propio Leon Festinger junto a su colega James Merrill Carlsmith, realizó un estudio que demostró que la mente de quienes se autoengañan resuelve la disonancia cognitiva “aceptando la mentira como una verdad”. Lamentablemente esto es lo que está ocurriendo actualmente en esta sociedad infantilizada que acepta todo lo que -papá estado, prensa e instituciones- les cuentan, arrastrándonos a todos a un mundo distópico sin libertades ni soberanía.

Comparte tu información y artículos más relevantes

BasqueCatalanEnglishPortugueseSpanish

Teléfono

Pídalo por correo

Email

· Aquí encontrarás nuestras · Recomendaciones

Reproducir vídeo

Desprográmate

valoración
4/5