La guerra marcha según el plan de la RAND Corporation

Por Manlio Dinucci (VoltaireNet)

Esta guerra sorprende sólo a los ignorantes. El guión ya había sido redactado, desde ‎hace 3 años, por la RAND Corporation, que lo vendió primero al Congreso de ‎Estados Unidos y después a la Casa Blanca.

Estados Unidos, la Unión Europea y diferentes países ya han «donado» a Ucrania para la «guerra» unos ‎‎100 000 millones de euros en material, dinero que directa o indirectamente siempre ‎sale de nuestros bolsillos. ‎

Ese monto se mantiene en constante aumento y ahora nos anuncian que la Unión Europea ‎entrenará 15.000 militares ucranianos en dos campamentos, en Polonia y en otro país miembro ‎de la UE. ‎

En la reunión de los ministros de Defensa de la OTAN, el secretario general de ese bloque bélico, ‎Jens Stoltenberg, informó: ‎

«Después del sabotaje contra los gasoductos Nord Stream hemos multiplicado por dos ‎nuestra presencia en el Mar Báltico y en el Mar del Norte con más de 30 navíos.»‎

Mientras tanto, el origen del ataque se ve confirmado por el hecho que ahora se impide la ‎participación de la empresa rusa Gazprom russe, copropietaria de los gasoductos Nord-Stream y ‎‎Nord Stream 2, en las investigaciones sobre las explosiones submarinas. ‎

Moscú tiene pruebas de que, además del sabotaje contra los gasoductos Nord-Stream y Nord ‎Stream 2, también hubo un intento de volar el gasoducto Turkstream, el único que queda ‎intacto para enviar el gas ruso a Europa.

Aunque Stoltenberg asegura que «la OTAN no es parte del conflicto», también hay pruebas de ‎que las más de 22 toneladas de explosivo utilizadas en el atentado contra el puente de Crimea ‎salieron de Ucrania y transitaron por Bulgaria, país miembro de la OTAN. ‎

A pesar de todo, Rusia se declara dispuesta a iniciar negociaciones para alcanzar una solución ‎política. Pero el G7 cierra toda posibilidad de negociación al plantear como condición previa «la ‎retirada total e incondicional» de Rusia. ‎

Simultáneamente, en la semana del 17 al 23 de octubre, la OTAN realiza en Europa el ejercicio de ‎guerra nuclear Steadfast Noon, justo al borde del territorio ruso. Y en ese ejercicio participa ‎Polonia, que está pidiendo que Estados Unidos despliegue armas nucleares en suelo polaco. ‎

La guerra avanza según el plan elaborado –desde 2019– por la RAND Corporation por cuenta del ‎Pentágono [1], o sea:

«Atacar a Rusia por su flanco más vulnerable, el de su economía dependiente de la ‎exportación de gas y petróleo. Operar para que los países europeos de la OTAN ‎incrementen sus propias fuerzas en una función anti-Rusia. Aportar a Ucrania ayudas ‎letales explotando el punto más importante de vulnerabilidad exterior de Rusia.»‎

Notas a pie de página

[1] «‎Cómo acabar con Rusia, según la ‎Rand Corporation» y «Ucrania: todo estaba escrito en el plan de la ‎RAND Corporation», por Manlio Dinucci, Red Voltaire, ‎‎22 de mayo de 2019 y 10 de marzo de 2022. Ucrania: todo estaba escrito en el plan de la ‎RAND Corporation

Fuentes:

Por Manlio Dinucci (VoltaireNet)

Los contenidos publicados son responsabilidad de su autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de Planeta Libre

Compartir esta publicación

Videos
Posts recientes
Este momento crucial
Vídeo
Newsletter

Suscríbase a nuestro boletín mensual para mantenerse actualizado

Te puede interesar

Los dictados climáticos son autodestructivos, pero también forman parte de una agenda más amplia

Si cree que estas decisiones las toman gobiernos individuales, entonces está equivocado; el plan 2030 fue formulado por instituciones globalistas como la ONU y el Club de Roma: los estados miembros simplemente están siguiendo órdenes. El marco de tiempo para las reglas ambientales drásticas probablemente se retrasó en 1992 durante la «Cumbre de la Tierra» en Río de Janeiro (también conocida como Agenda 21).
La siguiente cita del Club de Roma, un grupo conectado directamente con la ONU, debería ilustrar por qué el público ha sido constantemente bombardeado con el cataclismo climático durante las últimas décadas. La cita proviene de un libro titulado ‘La primera revolución global’ publicado en 1992 . En ese documento recomiendan específicamente usar el calentamiento global como vehículo: “En la búsqueda de un enemigo común contra el que podamos unirnos, se nos ocurrió la idea de que la contaminación, la amenaza del calentamiento global, la escasez de agua, la hambruna y similares, encajarían a la perfección».

Conjurando al Demonio: Inteligencia Artificial, Descartes y la conexión Cerebro – Conciencia

Después de su entrevista en el Simposio del Centenario del MIT en 2014, el «extraordinario» tecnócrata Elon Musk se abrió a la audiencia para hacer preguntas. Un miembro de la audiencia le preguntó qué pensaba sobre la inteligencia artificial y fue entonces cuando la expresión de Musk cambió. De repente se puso muy serio: «Creo que debemos tener mucho cuidado con la inteligencia artificial. Si tuviera que adivinar cuál es nuestra mayor amenaza existencial, probablemente sea esa. Así que tenemos que tener mucho cuidado con la inteligencia artificial. Y a continuación añadío: «Debería de haber alguna supervisión regulatoria, tal vez a nivel nacional e internacional, para asegurarnos de que no cometemos ninguna tontería». «Con inteligencia artificial estamos invocando al demonio».
La mayoría de la gente interpretó las palabras de Musk como una simple analogía para describir los posibles peligros que rodean la creación de una IA avanzada, pero tal vez su elección de palabras merezca un escrutinio más cuidadoso.

La psicología de la manipulación: lecciones para aquellos que aún no están familiarizados con las técnicas básicas de la manipulación y de la propaganda

Edward L. Bernays era un consultor estadounidense (EUA) ampliamente reconocido como el padre de las relaciones públicas. Bernays fue uno de los responsables de «vender» la Primera Guerra Mundial al público estadounidense como una guerra necesaria para «hacer el mundo más seguro para la democracia».
En 1928, Edward Bernays publicó su famoso libro, Propaganda, en el que exponía las teorías en las que se basaban sus exitosas «relaciones públicas». El libro ofrece una visión general del fenómeno de la psicología de masas y describe métodos eficaces para manipular los hábitos y las opiniones de la gente.
Según Bernays, los que «gobiernan» constituyen una clase dominante invisible que «comprende los procesos mentales y las pautas sociales de las masas».