La Otan vigila a las personas y medios que cuestionan la versión oficial sobre la guerra

Por Voltairenet.org

El diario italiano Corriere della Sera reveló, el 5 de julio de 2022, la existencia de un programa de ‎vigilancia sobre personalidades italianas clasificadas como «prorrusas».

Ese programa es dirigido ‎por el servicio de inteligencia de Italia, que depende ‎directamente del primer ministro. ‎

La Agencia de Prensa Italiana ANSA publicó el boletín nº 4 de ese programa, bajo el título Hybrid ‎Bulletin. Ese boletín ‎nº 4 cubre el periodo que va desde el 15 de abril hasta el 15 de mayo, lo cual permite suponer ‎que el boletín nº 1 iba del 15 de enero hasta el 15 de febrero y confirmaría que el programa ‎comenzó antes que la operación militar rusa en Ucrania. ‎

En ese informe de la inteligencia italiana se señala a nuestro colaborador Manlio Dinucci como la ‎fuente «más peligrosa» [1]. ‎

Sin interrogarse sobre el contenido de ese informe de la inteligencia italiana, el Corriere della ‎Sera afirma incluso que el presidente ruso Vladimir Putin mencionó a Dinucci en su discurso del ‎Día de la Victoria, lo cual es simplemente una mentira. ‎

En todo caso, todo eso permite pensar que la censura, por parte del diario de izquierda ‎‎Il Manifesto, del artículo que Manlio Dinucci dedicó a la estrategia planeada contra Rusia por la ‎RAND Corporation [2] fue resultado de ‎presiones externas al diario.‎

La comisión del parlamento italiano a cargo de los servicios de inteligencia –el Comitato ‎parlamentare per la sicurezza della Repubblica– ha decidido tomar cartas en el asunto.‎

Pero todo indica que nada de esto es una iniciativa italiana sino parte de un ‎programa de la OTAN aplicado en todos los países miembros de ese bloque bélico.

Eso explica ‎por qué el Consejo de Defensa de Polonia acaba de solicitar al proveedor de internet Orange que censure nuestro sitio web, Red Voltaire. ‎

Fuente:

Por Voltairenet.org: La Otan vigila a las personas y medios que cuestionan la versión oficial sobre la guerra

Los contenidos publicados son responsabilidad de su autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de Planeta Libre

Compartir esta publicación

Videos
Posts recientes
Este momento crucial
Vídeo
Newsletter

Suscríbase a nuestro boletín mensual para mantenerse actualizado

Te puede interesar

Cómo los británicos crearon a George Soros, el villano-testaferro designado para ejecutar las operaciones de la Nobleza Negra Anglo-Veneciana

Más de una cuarta parte de los actuales líderes mundiales han estudiado en el Reino Unido. 1,8 millones de estudiantes extranjeros reciben educación británica cada año. Tras su graduación, estos ex alumnos son observados de cerca por el Ministerio de Asuntos Exteriores británico, y los más ambiciosos son seleccionados para formar parte de “una red de personas en posiciones de influencia en todo el mundo que puedan promover los objetivos de la política exterior británica.” El joven George Soros fue uno de ellos. En este artículo, Richard Poe narra cómo Soros fue moldeado como un arma del “poder blando” británico, y define lo que él denomina “la operación psicológica Soros” (Soros Psyop), creada por Lord William Rees-Mogg, un miembro de la Cámara de los Lores e íntimo amigo y confidente de la Familia Real, amigo íntimo y socio comercial de Lord Jacob Rothschild, y padre del político británico Jacob Rees-Mogg. Lord William, más que nadie, fue el responsable de armar a George Soros con el objetivo de usarlo como chivo expiatorio para desviar la atención de las operaciones realizadas por la nobleza negra anglo-veneciana y su ambición globalista.

La Otan vigila a las personas y medios que cuestionan la versión oficial sobre la guerra

El diario italiano Corriere della Sera reveló, el 5 de julio de 2022, la existencia de un programa de ‎vigilancia sobre personalidades italianas clasificadas como «prorrusas».
Ese programa es dirigido ‎por el servicio de inteligencia de Italia, que depende ‎directamente del primer ministro. ‎
En ese informe de la inteligencia italiana se señala a nuestro colaborador Manlio Dinucci como la ‎fuente «más peligrosa».