El «fact-checking» fue creado por un instituto financiado por George Soros

El sistema del «fact-checking» para evitar las supuestas «fake news», tan de moda a día de hoy, no fue inventado por portales como Newtral o Maldito Bulo.

El creador de este sistema fue el Poynter Institute estadounidense vinculado a las fundaciones Open Society de George Soros y relacionado con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

La citada institución, dedicada en teoría a la formación de periodistas, desarrolló, bajo la dirección de Pierre Omidyar, a lo largo de 2016 un sistema para «verificar noticias» cuyo objetivo era realmente la gestión y selección de los flujos de información en función de una agenda política promovida por el Nuevo Orden Mundial.

Entre los directivos del Poynter Institute se encuentran Ammara Durrani y Sarah Farnsworth (antiguas altas funcionarias de la USAID) así como editores de algunos de los principales medios de comunicación globalistas como Los Angeles Times o el Jewish Journal.

La red global del Poynter Institute abarca a más de 9.000 personas, en su mayoría periodistas, que aplican los sistemas de «fact-checking» para supuestamente impedir la proliferación y publicación de noticias falsas.

Fuente:

Revista Penunbra. Temas en este artículo: Control MentalGeorge SorosInstituto Tavistock, Open Society

Los contenidos publicados son responsabilidad de su autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de Planeta Libre.

Compartir esta publicación

Videos
Posts recientes
Este momento crucial
Vídeo
Newsletter

Suscríbase a nuestro boletín mensual para mantenerse actualizado

Te puede interesar

Los dictados climáticos son autodestructivos, pero también forman parte de una agenda más amplia

Si cree que estas decisiones las toman gobiernos individuales, entonces está equivocado; el plan 2030 fue formulado por instituciones globalistas como la ONU y el Club de Roma: los estados miembros simplemente están siguiendo órdenes. El marco de tiempo para las reglas ambientales drásticas probablemente se retrasó en 1992 durante la «Cumbre de la Tierra» en Río de Janeiro (también conocida como Agenda 21).
La siguiente cita del Club de Roma, un grupo conectado directamente con la ONU, debería ilustrar por qué el público ha sido constantemente bombardeado con el cataclismo climático durante las últimas décadas. La cita proviene de un libro titulado ‘La primera revolución global’ publicado en 1992 . En ese documento recomiendan específicamente usar el calentamiento global como vehículo: “En la búsqueda de un enemigo común contra el que podamos unirnos, se nos ocurrió la idea de que la contaminación, la amenaza del calentamiento global, la escasez de agua, la hambruna y similares, encajarían a la perfección».

Disonancia cognitiva: la teoría que explica el autoengaño

La relación entre la mentira y la disonancia cognitiva es uno de los temas que más ha llamado la atención de los investigadores. El propio Leon Festinger junto a su colega James Merrill Carlsmith, realizó un estudio que demostró que la mente de quienes se autoengañan resuelve la disonancia cognitiva “aceptando la mentira como una verdad”. Lamentablemente esto es lo que está ocurriendo actualmente en esta sociedad infantilizada que acepta todo lo que -papá estado, prensa e instituciones- les cuentan, arrastrándonos a todos a un mundo distópico sin libertades ni soberanía.

No sólo nos mienten sobre las guerras. Nos mienten sobre todo

Estas construcciones artificiales ocupan una porción tan grande de nuestra psicología personal que la gente vivirá toda su vida completamente esclavizada a ellas, convirtiéndolas en su único objetivo. La propaganda no sólo consiste en fabricar el consentimiento para las guerras y las ridículas medidas gubernamentales que normalmente no aceptaríamos. Eso es lo que la mayoría de la gente piensa cuando oye esa palabra, pero hay mucho, mucho más que eso.