El «fact-checking» fue creado por un instituto financiado por George Soros

El sistema del «fact-checking» para evitar las supuestas «fake news», tan de moda a día de hoy, no fue inventado por portales como Newtral o Maldito Bulo.

El creador de este sistema fue el Poynter Institute estadounidense vinculado a las fundaciones Open Society de George Soros y relacionado con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

La citada institución, dedicada en teoría a la formación de periodistas, desarrolló, bajo la dirección de Pierre Omidyar, a lo largo de 2016 un sistema para «verificar noticias» cuyo objetivo era realmente la gestión y selección de los flujos de información en función de una agenda política promovida por el Nuevo Orden Mundial.

Entre los directivos del Poynter Institute se encuentran Ammara Durrani y Sarah Farnsworth (antiguas altas funcionarias de la USAID) así como editores de algunos de los principales medios de comunicación globalistas como Los Angeles Times o el Jewish Journal.

La red global del Poynter Institute abarca a más de 9.000 personas, en su mayoría periodistas, que aplican los sistemas de «fact-checking» para supuestamente impedir la proliferación y publicación de noticias falsas.

Fuente:

Revista Penunbra. Temas en este artículo: Control MentalGeorge SorosInstituto Tavistock, Open Society

Los contenidos publicados son responsabilidad de su autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de Planeta Libre.

Compartir esta publicación

Videos
Posts recientes
Este momento crucial
Vídeo
Newsletter

Suscríbase a nuestro boletín mensual para mantenerse actualizado

Te puede interesar

Como los Rockefeller eliminaron las curas naturales para crear la gran industria farmacéutica de hoy en dia

Todo comienza con John D. Rockefeller (1839 – 1937) que fue un magnate del petróleo, un magnate ladrón, el primer multimillonario de los Estados Unidos y un monopolista de origen natural (monopolizo la industria petrolera, la prensa y la medicina moderna…). A comienzos del siglo XX, controlaba el 90% de todas las refinerías de petróleo en los EE. UU. a través de su compañía petrolera, Standard Oil, que luego se dividió para convertirse en Chevron, Exxon, Mobil, etc.
Al mismo tiempo, alrededor de 1900, los científicos descubrieron “productos petroquímicos” y la capacidad de crear todo tipo de productos químicos a partir del petróleo. Por ejemplo, el primer plástico, llamado baquelita, se fabricó a partir del petróleo en 1907. Los científicos descubrieron varias vitaminas y supusieron que muchas drogas farmacéuticas podrían obtenerse del petróleo. ¡Esta fue una maravillosa oportunidad para Rockefeller que vio la capacidad de monopolizar las industrias de petróleo, química y médica al mismo tiempo! Lo mejor de los productos petroquímicos era que todo podía patentarse y venderse con altos beneficios.

Geopolítica de la guerra epistemológica: De Babilonia a Malthus, Darwin y los ‘Neoconservadores’

Los sumos sacerdotes que han promovido la guerra y la supervivencia del más apto a lo largo de la historia bajo registro, siempre fueron maltusianos (incluso antes de que existiera Malthus), pues los imperios siempre se han centrado más en monopolizar los recursos finitos de una época, en vez de fomentar los descubrimientos creativos y las nuevas invenciones que harían surgir nuevos recursos para superar los “límites de crecimiento” de la naturaleza (un desequilibrio que según ellos no debe tolerarse). Haya o no creído Malthus en lo que profesaba, el sistema que lleva su nombre y la propia conciencia de los “superhombres” de la aristocracia británica sobre la necesidad de exterminar a los “no aptos”, precedió al darwinismo social. El propio Malthus pidió con frialdad que se fomentara la plaga y otras “formas naturales de destrucción” para eliminar la manada de los “no aptos”. Por lo que cualquier analogía con la situación sanitaria global actual, podría no ser necesariamente una desaventurada coincidencia, sino parte de la filosofía maltusiana aplicada. Foto: Anja NIiedringhaus

Problema, reacción, solución: La Fundación Rockefeller y la escasez de alimentos

Se nos dice que la inminente escasez de alimentos es principalmente el resultado del cambio climático y el conflicto entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, en julio de 2020, la Fundación Rockefeller ya lo había predicho y pedía una renovación del sistema alimentario en su conjunto para abordarlo.
Publicado el 28 de julio de 2020, describe cómo la pandemia de COVID causó “una crisis de hambre y nutrición” en los EE. UU. “como ninguna otra que este país haya visto en generaciones”.
Como señaló ThreadsIrish en Substack, 2 «Reset the Table» se publicó solo un mes después de que el Foro Económico Mundial (WEF) anunciara oficialmente sus planes para un «Gran Reinicio», y muchos de los colaboradores del documento de la Fundación son miembros del WEF.