El «fact-checking» fue creado por un instituto financiado por George Soros

El sistema del «fact-checking» para evitar las supuestas «fake news», tan de moda a día de hoy, no fue inventado por portales como Newtral o Maldito Bulo.

El creador de este sistema fue el Poynter Institute estadounidense vinculado a las fundaciones Open Society de George Soros y relacionado con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

La citada institución, dedicada en teoría a la formación de periodistas, desarrolló, bajo la dirección de Pierre Omidyar, a lo largo de 2016 un sistema para «verificar noticias» cuyo objetivo era realmente la gestión y selección de los flujos de información en función de una agenda política promovida por el Nuevo Orden Mundial.

Entre los directivos del Poynter Institute se encuentran Ammara Durrani y Sarah Farnsworth (antiguas altas funcionarias de la USAID) así como editores de algunos de los principales medios de comunicación globalistas como Los Angeles Times o el Jewish Journal.

La red global del Poynter Institute abarca a más de 9.000 personas, en su mayoría periodistas, que aplican los sistemas de «fact-checking» para supuestamente impedir la proliferación y publicación de noticias falsas.

Fuente:

Revista Penunbra. Temas en este artículo: Control MentalGeorge SorosInstituto Tavistock, Open Society

Los contenidos publicados son responsabilidad de su autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de Planeta Libre.

Compartir esta publicación

Videos
Posts recientes
Este momento crucial
Vídeo
Newsletter

Suscríbase a nuestro boletín mensual para mantenerse actualizado

Te puede interesar

La alevosa complicidad de los periodistas marioneta en el fraude sanitario

Los medios de comunicación y las personas que trabajan en ellos y en torno a ellos, han subido la apuesta en los últimos años con respecto a hasta dónde están dispuestos a llegar para hacer cumplir varias consignas de acuerdo a planes del grupo de empresas del Foro Económco Mundial (WEF). 
Elija cualquier historia citada en los últimos tres años, por ejemplo , Escapes de Laboratorios, Rusiagate, Biolabs de Ucranian, Ivermectina, Hospitalizaciones por COVID y con Covid, Inflación, y por supuesto la computadora Laptop de Hunter Biden, y obtendrá una narrativa absolutamente histérica que continúa seguida de retractaciones, correcciones y negaciones absolutas a medida que la realidad se vuelve innegable.

La religión climática

Contando con que la gran mayoría de los españoles (y otras nacionalidades) son tan maleables como el latón, era de esperar que nos la colaran con el cuento del clima.
Uno de los fenómenos más notables de la «pandemia» ha sido el apoyo ciego de la mayoría de la población a las medidas abusivas que impusieron los distintos gobiernos en cada uno de los diecisiete reinos de taifas que forman España. Los confinamientos, los cierres perimetrales, las prohibiciones absurdas y los recortes de libertades tuvieron un respaldo masivo. Gran parte de los ciudadanos acataron de forma acrítica todo tipo de estrategias sin importar que cada una fuera más tiránica que la anterior. Consiguieron que la gente dejara de salir de casa, se lavara las manos de forma compulsiva, se pusiera la mascarilla permanentemente y hasta se apartase de su propia familia. Fomentaron tal obsesión, que millones de ciudadanos asumieron normas inverosímiles a cualquier precio, incluso se olvidaron de sus derechos más fundamentales.
Asentaron un precedente tan envenenado, que todos los mecanismos perversos que se aplicaron durante la epidemia continúan dando su fruto en las políticas que el gobierno está adoptando para combatir la imaginaria crisis del clima.
Ya estamos viendo que este asunto no se está abordando de manera racional. No permiten el debate ni la confrontación de ideas. Es fácil silenciar al que discrepa de la versión oficial y no sigue los dogmas de la Agenda 2030.

800 veces más miocarditis tras la 3ª dosis de vacuna anti-Covid según la Sociedad Francesa de Cardiología

Un estudio estadístico realizado por el cardiólogo Christian Mueller, jefe de departamento del Hospital Universitario de Basilea, en Suiza, encuentra una incidencia de miocardio 800 veces mayor entre la población vacunada. Datos aceptados por la Sociedad Francesa de Cardiología:
“Incidencia significativa de miocarditis después de la tercera dosis de la vacuna de ARN mensajero anti-COVID 19”: este es el título del estudio publicado el 30 de agosto de 2022 por la Sociedad Francesa de Cardiología, según el trabajo del cardiólogo suizo Christian Mueller.