El «fact-checking» fue creado por un instituto financiado por George Soros

El sistema del «fact-checking» para evitar las supuestas «fake news», tan de moda a día de hoy, no fue inventado por portales como Newtral o Maldito Bulo.

El creador de este sistema fue el Poynter Institute estadounidense vinculado a las fundaciones Open Society de George Soros y relacionado con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

La citada institución, dedicada en teoría a la formación de periodistas, desarrolló, bajo la dirección de Pierre Omidyar, a lo largo de 2016 un sistema para «verificar noticias» cuyo objetivo era realmente la gestión y selección de los flujos de información en función de una agenda política promovida por el Nuevo Orden Mundial.

Entre los directivos del Poynter Institute se encuentran Ammara Durrani y Sarah Farnsworth (antiguas altas funcionarias de la USAID) así como editores de algunos de los principales medios de comunicación globalistas como Los Angeles Times o el Jewish Journal.

La red global del Poynter Institute abarca a más de 9.000 personas, en su mayoría periodistas, que aplican los sistemas de «fact-checking» para supuestamente impedir la proliferación y publicación de noticias falsas.

Fuente:

Revista Penunbra. Temas en este artículo: Control MentalGeorge SorosInstituto Tavistock, Open Society

Los contenidos publicados son responsabilidad de su autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de Planeta Libre.

Compartir esta publicación

Videos
Posts recientes
Este momento crucial
Vídeo
Newsletter

Suscríbase a nuestro boletín mensual para mantenerse actualizado

Te puede interesar

Luis Pomar: «El CO2 no causa el calentamiento global»

Nació en Torres del Segre (Lérida) hace 69 años. Fue catedrático de estratigrafía en la Universidad de Baleares hasta su jubilación.
«… Si se establece una correlación entre concentración de CO2 y temperatura, no encajan para nada. Hay momentos en que sube el CO2 y la temperatura baja. No hay relación.
El óptimo climático tras la última glaciación llegó hace 10.000 años y, desde entonces, la tendencia a largo plazo es de enfriamiento. El sol tiende a menos actividad y esta condición se dio en periodos de temperaturas bajas. Vamos en esa dirección.
El clima ha cambiado siempre y lo ha hecho sin nuestra intervención.»
«… Ni entramos en una fase de calentamiento global de largo alcance ni el actual aumento de la temperatura planetaria es responsabilidad del CO2.»
Y añade sobre el ser humano: «No somos causantes de un cambio climático, ni de largo ni de medio ni de corto alcance. El consenso es solo político.

La verdad prevalecerá: la gente ahora está rechazando las vacunas COVID-19

Ahora se está volviendo más difícil para los defensores de las vacunas contra el coronavirus de Wuhan (COVID-19) ocultar la verdad sobre las inyecciones experimentales.
Las infecciones y las muertes continúan aumentando en varios países a pesar de los programas de vacunación a nivel nacional. Las lesiones y muertes por vacunas también se están registrando a un ritmo alarmante en todo el mundo, especialmente en países altamente vacunados. Big Pharma y sus cohortes están sintiendo que las personas están comenzando a despertar y retroceder.
Las muertes continúan aumentando en Australia, mientras que al 15 por ciento de los adultos estadounidenses se les diagnostica una nueva afección después de recibir las vacunas contra el COVID-19. Más del 40 por ciento de los padres en los EE.UU. dicen que “definitivamente no” vacunarán a sus hijos, mientras que la Federación Alemana de Hospitales exige la retirada del mandato de vacunación.