En los Estados Unidos, en las décadas de 1950, 1960 y 1970, decenas de miles de personas, reclutadas entre los indigentes, los desheredados, en prisiones, hospitales, cuarteles y orfanatos, sirvieron como conejillos de indias involuntarios para un programa ultrasecreto de la CIA. El objetivo de los científicos: borrar la memoria, hacer confesar a un enemigo, construir una máquina humana lista para matar contra su voluntad. Con frío cinismo y una voluntad sin límites, en un ambiente de Guerra Fría, los estadounidenses intentaron encontrar “el arma perfecta” que les permitiera esclavizar a individuos o poblaciones enteras.

Fabricación de espías programables remotamente: en los documentos de la CIA encontramos todos estos experimentos que tienen como objetivo crear super-espías. Consiste en crear una nueva personalidad en un conejillo de indias y darle una misión como matar a alguien, robar documentos o infiltrarse en redes. Y cuando termina la misión, se reprograma y el sujeto no recuerda nada.

Utilizando imágenes de archivo, testimonios de sobrevivientes, documentos secretos desclasificados y entrevistas con soldados y agentes retirados, este documento muestra cómo la CIA implementó una política de terror, sirviendo de LSD, electroshock, lobotomías e hipnosis.

Este documental demuestra la fuerte participación de los servicios estadounidenses para infiltrar, financiar y reclutar químicos que en su mayoría eran elementos brillantes de la sociedad civil. Finalmente, muestra cómo los hombres de la CIA y el ejército pudieron actuar sin ninguna consideración por la vida de los demás.

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Según la Universidad del Estado de Ohio, la programación predictiva es una teoría según la cual el gobierno u otras instancias superiores utilizan películas o libros de ficción como herramienta de control mental masivo para que la población sea más tolerante con los acontecimientos futuros previstos. El filósofo, escritor y conferenciante angloamericano Alan Watt lo describió y propuso por primera vez, definiendo la programación predictiva de la siguiente manera: «La programación predictiva es una forma sutil de condicionamiento psicológico proporcionada por los medios de comunicación para informar al público de los cambios sociales planificados que serán implementados por nuestros líderes. En caso de que se apliquen estos cambios, el público ya estará familiarizado con ellos y los aceptará como progresiones naturales, lo que reducirá la resistencia y agitación posibles del público.»

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